lunes, 10 de octubre de 2011

La primera variante de Avilés

La tristemente famosa variante de Avilés tiene un historial terrible. Desde su inauguración hace ya más de 18 años, ha sido un asunto catastrófico:
- Discurrir sinuoso y estrecho, accesos peligrosos y sin visibilidad, imposibilidad de adelantar en casi todo su trazado, comienzo a la salida de una autopista.... por una parte.
- Por otra, su trazado parte la ciudad en dos sin concesiones a los criterios de urbanismo: supone una separación entre Avilés norte y sur que se añade a las cicatrices de la autopista y el ferrocarril, agravando la de por sí grave cicatriz del muro de comunicaciones que separa ambas zonas.
Además, las conexiones entre las zonas separadas se caracterizan por su diseño desastroso: puentes sin aceras, pasarelas peatonales imposibles y sin mantenimiento, al borde del abandono... Algunos de estos elementos con sus propias víctimas mortales.
Por si esto fuera poco, la vía tiene un expediente digno de un grupo terrorista: 55 muertos, más de 200 heridos. Algo falla. Siempre se dice que a algunos les hace falta poco para matarse, como para encima facilitarles las cosas, la velocidad máxima ha pasado de 80 km por hora a los 100, como era en el principio.

Y todo esto sin la más mínima atención de nuestras preocupadas autoridades municipales por los ataques que sufre Avilés.

viernes, 7 de octubre de 2011

La actitud y la aptitud

Vamos camino de los seis años desde que se empezó a hablar de la Ronda Norte. Una vía de comunicación que uniría el puerto con la autovía del Cantábrico y que permitiría aliviar el tráfico pesado en Avilés y la eliminación de la Arteria del Puerto que acongoja con su cercanía al Centro Niemeyer.

Casi seis años... y todavía recuerdo las declaraciones de Pilar Varela, nuestra ínclita alcaldesa, cuando tras las protestas de la de Castrillón porque el trazado elegido pasaba al pie del yacimiento arqueológico del Peñón de Raíces, dijo que no había nada más que hablar, que había prisa y que el que no estuviera de acuerdo que arrease. La señora Varela es muy dada a este tipo de exabruptos, no es nada dada a escuchar ni a comprender. Bien mirado, las posiciones maximalistas son la mejor manera de no que no se haga nada por los recursos y enredos legales que suelen producirse. Siempre por culpa de los demás, claro está. (http://archivo.lavozdeasturias.es/html/418087.html)

Pues sería urgentísimo, sí, pero ya han pasado casi seis años, el Niemeyer está inaugurado y camino de pasar a correr la misma suerte que el de Ravello Italia (http://www.lne.es/aviles/2011/10/06/niemeyer-italiano-cae-pedazos/1138618.html) y el tema no ha avanzado ni un metro, casi ni en el papel.

Este tipo de actitudes nos llevan a  los desastrosos resultados de la, aún sangrante primera variante de Avilés, el polígono de la Magdalena, el plan de vías, los accesos de la autovía, los vertidos de todo tipo en la "saneada" ría, el espectáculo de las entradas de Avilés y el Niemeyer.... por hablar de algunos asuntos de entre los muchos que hay.

En estos casos, la actitud no es más que una reacción defensiva ante la palmaria falta de aptitud para gestionar los asuntos de los que uno es responsable y que aqueja, casi endémicamente, a los compañeros de partido de Doña Pilar.

Pues sí, la Ronda Norte ya cumple seis años sin ser otra cosa que un dibujo... Aunque, teniendo en cuenta que las obras en Asturias duran más de veinte años de media, no es más que un tierno niño... nos va a dar muchas alegrías en nuestra vejez.

martes, 4 de octubre de 2011

Niemeyer. Otro punto de vista













Notarios de la realidad

Dicen que los periodistas son notarios de la realidad. Nosotros no lo somos, pero pretendemos dar fe de lo que se esconde tras el escenario, el oropel y el triunfalismo.
A los que no temen ver lo que se oculta, a los que quieren que las cosas mejoren haciendo las cosas bien, empezando por lo pequeño y por la base, no les resultará enemigo este viaje, ni nosotros.
A los demás, no tenemos mucho que decirles, sólo que abran los ojos si, de verdad, quieren un futuro mejor.

Os ofrecemos nuestro punto de vista, nuestra interpretación de los hechos patentes.

Sin escusas ni disculpas

lunes, 3 de octubre de 2011

Reflexionando

Hubo un tiempo en que no todos quisimos ser camareros ni empleados de hotel. De entonces queda la tradición industrial y sus efectos. De ello vivimos hoy, fundamentalmente. Nuestro presente es también la dignidad que levantó tanto y lo que queda de tanto trabajo realizado.
Defender esta tradición y esta herencia es la premisa para que todos tengamos un lugar en el futuro.
Luego, como aquí cabemos todos, que cada cual se dedique a lo que desee.
A la vez, intentemos ir mejorando lo que tenemos. Pero sin poner la carreta por delante de los bueyes. Poco a poco y con fundamento.

Empezar la casa por el tejado

Dice el dicho popular que lo que mal empieza, mal acaba. En Avilés llevamos demasiado tiempo empezando mal: Saneamiento de los residuos urbanos e industriales, problema ferroviario, arteria del puerto, variante de Avilés, problemas con los vertidos y los contaminantes industriales, rehabilitación del casco histórico, limpieza de la ría.... y un muy, muy largo etcétera.
El centro Niemeyer nace, como maniobra de trilero, con ocasión del lamentable debate político sobre el soterramiento de las vías del ferrocarril, durante la campaña electoral municipal y autonómica de hace ya más de dos legislaturas.
Este asunto ha sido desde el principio una tomadura de pelo para los ciudadanos, un derroche y un lujo inútil. Es la guinda sin el pastel; es la casa empezada por el tejado; es la medida de lo que somos, de donde estamos y de la opinión que le merecemos a algunos políticos.
Después de cuarenta y tres millones de euros de gasto en la instalación y varios cientos de miles más en gastos de implementación y funcionamiento (de los que no se quiere rendir cuentas)... queda, aún, un enorme camino de gasto y derroche por delante.
¿Qué futuro aguarda a este bodrio cuando todo está en manos de gentes incapaces de dar más argumentos que la petición de adhesiones inquebrantables?

Triste Avilés

domingo, 2 de octubre de 2011

Carcundia I

Impasible el ademán....



Que actitudes, señor....

¿¿Es la carcundia "progresista" ??

¿Qué pasa, que no hay otra cosa por la que movilizarse en Avilés??? 

¿¿Qué pasa, que todo en el Centro Niemeyer no huele lo suficientemente mal como para andar con adhesiones inquebrantables??

¡¡Qué horror!!

Triste Avilés.....

sábado, 1 de octubre de 2011

Propósito

"De Madrid al cielo, con un agujerito para verlo", dicen los castizos.

Avilés es una de las ciudades más hermosas de la Cornisa Cantábrica. Casi una desconocida en Asturias, qué decir en el resto de España. Tiene un casco histórico, un modo de ser hermosos y otras cualidades dignas de ser descubiertas.

Pero, como eso os lo dirá cualquiera que la conozca o el publicista de turno contratado para vender su imagen, nosotros tenemos el deber de hablar de la otra realidad, esa de la que no se dice nada.

Por desgracia y por historia, arrastra lacras que se hacen más evidentes cuanto más panegíricos y gritos triunfales se pronuncian.

Lo que debería ser corregido con tiempo y con sentido, se agranda tras la gran fiesta del Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer. Una mascarada que ha sido, sólo, una gran huida hacia adelante, un evadirse de los problemas. Cuestión que hoy está más de actualidad que nunca.

Lamentablemente, Avilés necesita hacer muchas más cosas que espectáculos. Para empezar, reconstruirse.

Sobre esto orbitaremos mientras haya causa, y fuerzas para mantenerla.