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domingo, 16 de octubre de 2011

Carcundia II


Impasible el ademán, adhesión inquebrantable, prietas las filas, una vez más:

Por la cesión sin condiciones ni preguntas. Natalio Sí, control democrático no. Lo mejor: el rictus.


Lo más florido y capaz de la oposición política en Avilés. Sus logros son inenarrables.


El cariñito solidario entre dos ilustres privatizadoras de servicios públicos, a mayor gloria del lucro privado, sin cuentas ni preguntas.


 El apogeo de la santa indignación de la izquierda, sin corbata ni traje de seda, por un día.


El abrazo del vivan las cadenas:


La madre de la dinastía roja de sangre azul, con la trabajadora a tiempo completo por sus propios asuntos. El negocio progresista.


No hay vergüenza, ni siglas en el cerrar filas en torno a lo fútil y accesorio.
Todo huele tan mal como la propia ría cuando el sol calienta en Avilés.

¿A qué me recuerda todo esto, a pesar de no tener años para saberlo bien?

(*) Dedicado a quien nos ha enviado el documento. Él sabe quién es. Nuestro reconocimiento por la ayuda.

lunes, 3 de octubre de 2011

Empezar la casa por el tejado

Dice el dicho popular que lo que mal empieza, mal acaba. En Avilés llevamos demasiado tiempo empezando mal: Saneamiento de los residuos urbanos e industriales, problema ferroviario, arteria del puerto, variante de Avilés, problemas con los vertidos y los contaminantes industriales, rehabilitación del casco histórico, limpieza de la ría.... y un muy, muy largo etcétera.
El centro Niemeyer nace, como maniobra de trilero, con ocasión del lamentable debate político sobre el soterramiento de las vías del ferrocarril, durante la campaña electoral municipal y autonómica de hace ya más de dos legislaturas.
Este asunto ha sido desde el principio una tomadura de pelo para los ciudadanos, un derroche y un lujo inútil. Es la guinda sin el pastel; es la casa empezada por el tejado; es la medida de lo que somos, de donde estamos y de la opinión que le merecemos a algunos políticos.
Después de cuarenta y tres millones de euros de gasto en la instalación y varios cientos de miles más en gastos de implementación y funcionamiento (de los que no se quiere rendir cuentas)... queda, aún, un enorme camino de gasto y derroche por delante.
¿Qué futuro aguarda a este bodrio cuando todo está en manos de gentes incapaces de dar más argumentos que la petición de adhesiones inquebrantables?

Triste Avilés

domingo, 2 de octubre de 2011

Carcundia I

Impasible el ademán....



Que actitudes, señor....

¿¿Es la carcundia "progresista" ??

¿Qué pasa, que no hay otra cosa por la que movilizarse en Avilés??? 

¿¿Qué pasa, que todo en el Centro Niemeyer no huele lo suficientemente mal como para andar con adhesiones inquebrantables??

¡¡Qué horror!!

Triste Avilés.....